Besé tus pies, mientras dormías;
y hasta tus pisadas después de un largo día.
Añoraba tus brazos, palabras y compañía...
Mientras te burlabas de la mía.
Y es que nadie adorará tus manos, tu cuerpo y tus letras
como aquella niña.
Besé tus pies, mientras dormías;
y hasta tus pisadas después de un largo día.
Añoraba tus brazos, palabras y compañía...
Mientras te burlabas de la mía.
Y es que nadie adorará tus manos, tu cuerpo y tus letras
como aquella niña.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados